A medio camino entre el verano y las vacaciones de invierno, el otoño llega a Euskadi esplendoroso, ideal para hacer un pequeño kit kat en familia. Los fines de semana invitan a salir, desconectar y descubrir rincones llenos de encanto, sin necesidad de planificar grandes rutas.
Para quienes disfrutan viajando sin prisas, El Grand Tour Euskadi es una magnífica opción: un recorrido por etapas que permite conocer el territorio de forma sencilla y cómoda. Pero si prefieres instalarte en un solo lugar y explorarlo a fondo, Enkarterri puede ser un comienzo perfecto
Esta comarca vizcaína es una auténtica joya, todavía desconocida para muchos. Su paisaje, gastronomía y oferta de ocio la convierten en una escapada ideal para cualquier época del año. Además, cuenta con alojamientos para todos los gustos: desde los acogedores Bizkar Bare, con txoko, barbacoa y diferentes tipos de apartamentos según las necesidades de cada familia, hasta Mendialaii o Pikatzaenea, perfectos para quienes buscan tranquilidad y un entorno rural.
También destaca el Albergue Areitz Soroa, en Galdames, que además de alojamiento ofrece talleres familiares tan entrañables como hacer pan en familia. Una experiencia que los peques —y no tan peques— no olvidarán.
El otoño en Enkarterri no se entiende sin una visita a la Ekoetxea Meatzaldea, que cada fin de semana presenta una agenda repleta de actividades medioambientales y familiares. Muy cerca, el Museo Dolomitas propone un divertido trivial familiar que combina aprendizaje y juego, mientras que el Museo de las Encartaciones invita a conocer la historia y el patrimonio de la comarca.
Y si apetece algo de acción, no faltan opciones: La Arena Surf Center, Bizkairoute—rutas amables para hacer con los pequeños de la casa—, Sopuerta Abenturaal aire libre y Bizkaia Park Abentura, un parque cubierto, ofrecen aventuras para todas las edades. Tirolinas, escalada, juegos y circuitos pensados para disfrutar en familia. Además, muchos de estos espacios permiten completar la jornada con una comida o merienda juntos, redondeando el día de forma perfecta.
La villa de Balmaseda, la primera de Bizkaia desde 1199, fue el primer núcleo urbano con derechos propios. Con tanta historia, es una parada imprescindible que, de la mano de Alboan, invita a descubrir su pasado y su vida cotidiana.
Y para quienes no conciben una escapada sin una dosis de naturaleza, Karpin Fauna , ofrece un espacio dedicado principalmente a la recuperación y cuidado de animales que no pueden volver a su hábitat natural.
Enkarterri y, en general, Euskadi, ofrecen en otoño la oportunidad de reconectar con lo esencial: la naturaleza, el tiempo compartido y el descubrimiento de nuevos paisajes. Basta un fin de semana para volver con las pilas cargadas, la sonrisa puesta y la sensación de haber vivido algo auténtico, en familia.



