La pobreza en el Estado ha mejorado levemente en el último año, pero muy poco y sin alcanzar por igual a toda la población. Los niños y niñas siguen siendo el grupo más afectado, especialmente quienes viven en hogares monoparentales, en familias numerosas o en familias de origen migrante. Así lo recoge el informe La pobreza infantil en el Estado. Análisis de la Encuesta de Condiciones de Vida con Enfoque de Infancia 2026, presentado por la Plataforma de Infancia a partir de los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Según este informe, la tasa de riesgo de pobreza y/o exclusión social (AROPE) entre la infancia en el conjunto del Estado se sitúa en el 33,2 %, tras una leve mejoría. Aun así, sigue siendo claramente superior a la del conjunto de la población, que baja hasta el 25,5 %, lo que vuelve a poner de manifiesto la brecha existente entre infancia y población adulta.
Además, el informe advierte del empeoramiento en algunos de los hogares más vulnerables. Es el caso de los hogares monoparentales, el único modelo familiar en el que aumenta el riesgo de pobreza, con una tasa AROPE del 50,8 % y una pobreza severa del 22,3 %. En las familias numerosas con más de tres hijos e hijas, la tasa sube tres puntos hasta alcanzar el 68,2 %. También la infancia con madre o padre de origen extranjero presenta una situación especialmente preocupante: el 67,5 % se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, 1,1 puntos más que el año anterior.
Urge reforzar el apoyo a la infancia y a las familias
Estos datos evidencian la necesidad de reforzar las políticas de infancia y de actuar con urgencia para proteger a todos los niños y niñas, especialmente a quienes viven en hogares con mayores dificultades. Desde Hirukide y la FEFN reclamamos medidas universales, como una prestación por hijo o hija, que garanticen un mínimo de bienestar e igualdad de oportunidades, junto con un apoyo reforzado a familias con necesidades específicas, como las numerosas, las monoparentales o las migrantes.
Como recuerdan desde las entidades de familias numerosas, estos datos vuelven a poner de relieve que combatir la pobreza infantil exige apoyar mejor a las familias con hijos e hijas y atender de forma justa su realidad. Cuando no se tiene en cuenta el tamaño y la situación de cada hogar, las desigualdades se agravan y quienes más carga asumen quedan también más expuestos.
Más información en la web de la Plataforma de Infancia, AQUÍ.
