Noviembre se marcha por la ventana y diciembre llega abrigado, tocando el timbre con urgencia. Sin darnos cuenta, los encendidos y las inauguraciones se adelantan, y mientras los pequeños y jóvenes de casa apuran los últimos exámenes y evaluaciones, las familias preparamos los trajes de “baserritarras”, los belenes y los adornos. También regresan las preguntas de todos los años: ¿dónde pasaremos Nochebuena? ¿Y Nochevieja?
Aun así, entre tantas fechas señaladas, las Navidades nos regalan unos días perfectos para desconectar y disfrutar de algún plan especial. Y lo mejor es que, a una hora en coche de cualquier punto de Euskadi, encontramos un abanico enorme de propuestas. Entre valles, montañas y caseríos albergamos alojamientos ideales para familias de todos los tipos, con espacios amplios, comodidades y servicios pensados para descansar y reconectar.
Comenzamos en el interior de Gipuzkoa. La casa rural Enbutegi es ideal para pasar unos días en compañía de otras familias: tiene todo lo que anhelamos para una escapada invernal, incluida una acogedora chimenea para acurrucarse, un parque infantil y animales que harán las delicias de los más pequeños.
A los pies del Hernio, también encontramos alojamientos como Saskarate, Lizolagoiena y Lete Apartamentos Rurales. En Lizolagoiena, además, cuentan con una huerta ecológica donde producen sus propios alimentos, y en el caserío viven vacas, ovejas y yeguas, una experiencia rural auténtica y educativa.
Siguiendo hacia la comarca de Urola, destacan la Casa Rural Aranburu y el Albergue Ambiental de Beizama. Aranburu suma un atractivo irresistible: su restaurante de cocina tradicional, donde preparan platos caseros con producto local, perfecto para disfrutar de la gastronomía vasca sin moverse del alojamiento.
Seguimos en Gipuzkoa, en la zona del Goierri. en la cuna del queso Idiazabal, Ondarre Agroturismo ofrece una propuesta singular: alojamiento y quesería en un mismo espacio, ideal para conocer de primera mano cómo se elabora este producto emblemático. Dejamos Gipuzkoa para adentrarnos en Gipuzkoa.
Álava, aun siendo un territorio pequeño, está lleno de tesoros. Ya en la vertiente alavesa del Aizkorri, opciones como Apartamentos Rurales Lecea, Alianzas o Legaire Etxea nos abren las puertas a la tranquilidad de la Llanada Alavesa.
En la comarca de Añana, cerca de las Salinas, la Casa Rural Castillo de Portilla propone una estancia con historia, acompañada por anfitriones que guían a los visitantes por el antiguo castillo. También en este entorno, Natura Sobrón sorprende con un paisaje espectacular y actividades como talleres de txalaparta, cerámica y otras experiencias perfectas para disfrutar en familia.
Si preferimos un plan cultural y gastronómico, Artziniega nos recibe con encanto medieval. Allí, las casitas de Satiaberri, con “txoko”y barbacoa, son ideales tanto para familias como para grupos de amigos.
Desde aquí, es muy fácil continuar el viaje hacia Gorbeialdea, donde el Parque Natural de Gorbeia nos ofrece un paisaje sorprendente en invierno: hayedos que se tiñen de blanco, senderos accesibles para familias, pequeños pueblos llenos de tradición, centros de interpretación y rutas que permiten conocer la fauna y la flora de esta zona protegida. Ya solo el entorno invita a paseos tranquilos, miradores con vistas espectaculares y la posibilidad de ver la cruz del Gorbeia coronada por la nieve.
Para disfrutarlo plenamente, los Apartamentos Haizatu y Casa Lafuente son una base perfecta, rodeados de naturaleza y muy cerca de algunos de los recorridos más emblemáticos del parque.
En la vertiente vizcaína, las casas en los árboles añaden un toque de magia para los niños y para quienes buscan vivir algo totalmente diferente.
Para cerrar estas propuestas, el entorno de Urkiola nos espera con la hospitalidad de Eguzkib&B, cuyos anfitriones conocen cada rincón del parque natural y lo comparten con entusiasmo.
Bizkaia, como buena hermana mayor, también ofrece una amplia variedad de alojamientos. En Encartaciones, y bajo la atenta mirada del monte Kolitza, encontramos numerosas opciones: CR Medialai, donde pondrán a nuestra disposición todo lo que necesitemos y nos aconsejarán para aprovechar al máximo la estancia con planes y excursiones; Pikatzaenea, una casa llena de historia y perfecta para crear la nuestra; y, muy cerca, en Sopuerta, los apartamentos Bizkar Bare, coquetos y equipados con todo lo necesario para disfrutar de unos días de cuento. Y como no, En Areitz Soroa también tenemos un albergue, donde además de alojarnos podremos cuidar la huerta y hacer pan casero.
La comarca de Encartaciones nos espera con multitud de planes y visitas, las cuevas de Pozalagua, karpin Fauna, una visita guiada por Balmeseda, son algunos de lo imprescindibles. Sus paisajes, simplemente maravillosos, están deseando recibirnos.
Con tantas alternativas, lo más difícil no es encontrar un buen plan para estas Navidades, sino elegir solo uno. En cualquier punto de nuestra geografía encontramos escapadas perfectas para disfrutar en familia, rodeados de naturaleza, tradición y alojamientos llenos de encanto.

