Familia Izquierdo Crespo

Familia Izquierdo Crespo

La familia Izquierdo Crespo, formada por Óscar y Janire junto a sus dos hijos e hija, Oier, de 14 años, que este año ha pasado a ser Hirugazte, y los mellizos Alazne y Unai (9 años), ha sido una de las cinco familias ganadoras de la primera edición de la GazteBeka, la beca impulsada por Hirukide e Hirugazte para apoyar a los jóvenes en su formación. Una experiencia que han vivido con ilusión y que sirve también de anticipo para la nueva convocatoria de este curso, en la que otras familias podréis volver a participar.

“Creemos que todas las actividades que realiza Hirukide aportan de muchas maneras y diferentes, ya que cada actividad o iniciativa es distinta”.

“Que disfruten de la familia en la que se han convertido. Los años pasan muy rápido para todos y, cuando nos queramos dar cuenta, los hijos van por libre”.

¿Cómo os describiríais como familia?

Somos una familia unida en la que día a día vamos fortaleciendo nuestros lazos para que, en un futuro, nuestros hijos se ayuden y sepan que pueden contar con sus hermanos para todo. Queremos inculcarles la confianza en nosotros para que nos puedan contar cualquier problema o duda que tengan en las etapas de su vida. Siempre vamos a estar para ayudarles en lo que podamos.

¿Qué es lo que más os gusta de ser una familia numerosa?

Lo que más nos gusta es que no nos aburrimos, siempre hay algo que hacer tanto en casa como fuera de ella. Es un no parar.

¿Qué habéis aprendido como padres a lo largo de estos años que nunca os habríais imaginado al formar vuestra familia?

Primeramente, nunca nos habíamos imaginado ser padres de familia numerosa, pero el destino nos tenía preparado este reto, porque hoy en día sacar adelante a una familia con tres hijos o más es un gran reto. Hemos ido aprendiendo a gestionar nuestro tiempo y a amoldarnos a esta situación inesperada. La verdad es que ahora, pasados 10 años, vemos muy lejos el principio, pero fue duro.

Entre trabajo y obligaciones, ¿qué trucos utilizáis para sacar tiempo de calidad en familia?

No tenemos trucos para eso, intentamos hacer lo que podemos en el poco tiempo libre que tenemos, pero a veces estamos tan cansados de todo que nos quedamos tirados en el sofá haciendo día de cine en familia.

¿Qué importancia tiene para vosotros contar con el apoyo de Hirukide en el camino?

Para nosotros es importante porque tenemos toda la información respecto a nuestro tipo de familia, en ningún lado te lo explican mejor. También tenemos oportunidad de conocer a familias como la nuestra y ver que las familias numerosas son muchas en Euskal Herria. Es muy importante conocer todas las ventajas que tenemos, tanto económicas como sociales.

Este año habéis participado en la iniciativa GazteBeka, ¿cómo conocisteis la convocatoria y qué os animó a presentaros?

Esta convocatoria la conocimos a través de la página de Facebook de Hirukide, porque a través de las redes sociales, los mails y demás nos mantenéis informados de todas las ayudas, concursos y convocatorias que realizáis. Nos presentamos, la verdad con poca esperanza de ser los agraciados, porque nos pareció una ayuda para Oier, para que pueda seguir sus estudios en idiomas, ya que hoy en día es casi fundamental saber por lo menos inglés.

¿Qué ha supuesto esta ayuda para vosotros y vuestro hijo?

La GazteBeka ha sido una ayudita económica para que Oier siga estudiando el idioma y siempre vienen bien este tipo de ayudas para fomentar el estudio. La inversión en educación es fundamental para que desarrollen un buen futuro.

Y como familia, ¿qué iniciativa o actividad de Hirukide os gusta u os aporta más?

Nosotros nos apuntamos a la mayoría de las salidas de día que hace Hirukide. Pasamos un día increíble en compañía de más familias como la nuestra y más grandes y podemos enseñarles a nuestros hijos que hay muchas más familias como la nuestra. Creemos que todas las actividades que realiza Hirukide aportan de muchas maneras y diferentes, ya que cada actividad o iniciativa es distinta.

Decir también que nos ha tocado un vuelo en parapente que lo disfrutará Oier la próxima primavera y seguramente, si no fuera por esta iniciativa, Oier no lo hubiera probado nunca.

En septiembre, con la vuelta al cole, ¿cómo habéis afrontado el esfuerzo económico que conlleva?

En nuestro caso los tres niños estudian en la educación pública. Tenemos el libro solidario instalado, entonces lo hemos ido abonando desde julio hasta ahora, por lo que se hace algo más fácil. Siempre tenemos un pequeño montante para utilizar en estas ocasiones; los gastos de inicio de curso suelen ser parecidos todos los años.

¿Y trabajando ambos fuera del hogar, cómo habéis vivido el comienzo de curso escolar? ¿Qué apoyos o cambios consideráis necesarios para que sea más fácil compaginar familia y trabajo?

El comienzo del curso escolar, desde que nacieron, lo hacen con los aitites, no nos queda otra. En nuestro caso, ¿qué haríamos sin ellos? Desde aquí quiero agradecerles todo lo que han hecho para que nosotros podamos ir a trabajar.

Nosotros siempre con mucha pena de no poder disfrutar de esos momentos que son únicos y que ya cuando se hacen mayores no hay que hacer. Ahora ha hecho un año que la ama dejó la reducción de jornada, pero ni aun con esas les ha podido llevar al cole nunca, sí recogerlos. Esto es lo que nos toca a los aitas que trabajamos fuera de casa para poder sacar la familia adelante con todas las obligaciones que tenemos.

Cada familia tiene sus necesidades y saber qué es lo que mejor le conviene es difícil. Hay reducciones y excedencias, pero todo a costa de la economía familiar, que muchas veces no te puedes permitir.

Vuestro hijo mayor, Oier, está en plena adolescencia, ¿cómo intentáis acompañarle y al mismo tiempo atender las necesidades de Alazne y Unai?

Pues la verdad que con mucha, mucha paciencia; siempre mirando el estado de ánimo de cada uno. Nosotros, los aitas, nos complementamos para que a ellos no se les haga difícil cada etapa por la que tienen que pasar. Son 5 años de diferencia y etapas muy distintas en las que están, entonces a veces acertamos con las decisiones tomadas y otras veces no tanto.

La verdad es que con Oier tenemos algo más de tacto que con los pequeños, que nos demandan mucho más tiempo e intentamos estar con él el mayor tiempo posible. Pero con la edad que tiene ya va mucho por libre. He de decir que Oier, de momento, nos está dando una adolescencia muy tranquila, es un niño muy bueno, no pone pegas por nada y tiene mucha, mucha paciencia con sus hermanos, pero también explota de vez en cuando y tenemos que poner paz de la mejor manera posible.

familia Izquierdo Crespo2b

¿Hay alguna actividad o tradición que os ayude a mantener el vínculo familiar pese a las prisas del día a día?

Entre semana, el momento que estamos todos juntos es la cena, e intentamos que sea un momento agradable, de contarnos el día que hemos pasado. Esto, cuando los pequeños están bien y dejan mantener una conversación en la mesa, porque hay veces que no callan con sus cosas y es imposible tener una conversación en condiciones.

Si pudierais dar un consejo a unos padres que acaban de estrenar familia numerosa, ¿cuál sería?

Tener mucha paciencia. Es una situación muy bonita, pero también dura y a veces difícil. No somos buenos en dar consejos, pero sí en decirles que disfruten de la familia en la que se han convertido. Los años pasan muy rápido para todos y, cuando nos queramos dar cuenta, los hijos van por libre.

¿Y os animaríais a participar en el Banco del Tiempo de Hirukide, compartiendo vuestra experiencia con familias que hayan tenido recientemente un parto múltiple?

Como hemos dicho antes, no somos de dar consejos porque lo que sirve para una familia para otra no, pero podemos aportar nuestras experiencias sin problema.

En corto:

¿Cuál es el mejor momento del día? La cena

¿Y el peor momento del día? Deberes y hora de irse a la cama

¿Un deseo para la familia? Estar unidos siempre

¿Unas vacaciones perfectas? Japón. Perfectas no lo sé, pero sí soñadas