Jenny y Mikel nos presentan la familia que forman en Ataun, junto a Olatz, de 11 años, Ixtchel, de 9, Andoitz, de 7 y la pequeña Atziri de 4 años. Además de trabajar como ingeniero técnico, Mikel echa una mano a Jenny en el negocio familiar, una tienda de accesorios para bebés y mamás, que tienen en Ordizia y en internet (www.hazitahezi.com)

 

Jenny, tú, de Ataun o Gipuzkoa…, no eres precisamente, ¿no?

No, ja, ja. Nací en El Salvador. Aunque ya tengo mi vida aquí y me siento una ataundarra más.

¿Y cómo llegaste hasta aquí?, ¿hace cuánto?

Llegué hace 14 años, con la intención de ampliar mis estudios de fotografía en Barcelona. Ya que en mi país trabajaba como fotoperiodista. Pero la vida me dio un giro inesperado, y aquí estoy en Ataun; muy a gusto con mi familia y encantada de vivir en este pueblo.

Y con los años han ido llegando los hijos…

Nosotros somos cuatro hermanos y en la familia de Mikel son tres. Sólo tengo buenos recuerdos, en cuanto decidimos vivir juntos, yo quería ya ser madre, tenía claro que quería una familia grande, desde el principio hablábamos de tres hijos, al final nos decidimos por el cuarto.

 ¿Cómo definiríais vuestra familia?  

Bicultural, alegre, solidaria, unida, comunicativa.

¿Cuáles son los principios o valores que queréis que prevalezcan en vuestra familia?

La confianza, el amor, la empatía, el respeto a uno mismo y a los demás, el cuidado al medio ambiente,…

Y como familia, ¿qué tipo de crianza o educación buscáis?

Una crianza natural, promovemos la educación instintiva basada en la confianza, en el cariño y en el respeto mutuo. En nuestra familia fomentamos la crianza con apego, el contacto, los abrazos, el decir te quiero. Evitamos los gritos, las palabras mal sonantes o los castigos.

Yo, por venir de otra cultura tengo mi propia manera de criar a mis hijos, entre ellas está la lactancia, ni me lo he planteado es algo que está muy arraigado en mí. Nuestra madre nos amamantó hasta los tres años, por lo tanto para nosotros es lo más normal del mundo, amamantar a tu hijo, cuando él te lo pida, las veces que sea necesario y dónde sea.

Costumbres tan sencillas como el colecho facilita el descanso de los padres, ayuda a la prolongación de la lactancia y acentúa la relación madre-hij@. Otro hábito para transmitirle seguridad y confianza al bebe, es el porteo (llevar al bebe encima en un portabebés). El porteo mejora los lazos emocionales padres-hijos y como consecuencia los niños y adolescentes son más seguros e independientes.

¿Consideráis que están presentes en nuestra sociedad?

Hay muchos malentendidos y prejuicios sobre algunos temas de la crianza natural, todavía están enraizadas creencias de que el colecho o el porteo fomentan la dependencia del niño que se “acostumbran mal”, cuando es justo lo contrario. Cuando el niño se siente seguro es cuando inicia la exploración del entorno.

En la cultura occidental está muy generalizada la tendencia a separar al bebé de sus padres para dormir, para llevarlo de un sitio a otro,… Sin embargo, pensemos que el ser humano durante miles de años se ha desarrollado de la misma forma durmiendo junto a los bebes y porteando los bebes. En los últimos 50 años se han cambiado las formas de actuar por comodidad de los padres, no por beneficio de los niños.

¿Y cómo se podrían recuperar?

Se puede decir que ya hay un movimiento en auge pro-crianza natural, también desde las instituciones se fomenta la lactancia (que se estaba menospreciando a favor de las leches comerciales), se está extendiendo poco a poco el uso de portabebés (fulares, mochilas,..) cuando antes eran mucho más minoritario.

Lo más importante es informar a todos los padres de los beneficios de la práctica de la crianza natural. Aunque cualquiera que quiera informarse hoy en día tiene cientos de webs para hacerlo, desde las instituciones se debería promover este tipo de crianza dado que un desarrollo adecuado de los hijos, al final revierte en toda la sociedad.

¿Y todo ello está presente en el comercio que decidisteis abrir en Ordizia?

 Así es. Los productos que hacemos y vendemos promueven esa filosofía. Desde los conceptos de diseño, hasta los acabados pasando por los tejidos y materiales que usamos, intentamos promover los principios que hemos comentado, sin olvidar la ergonomía y comodidad de los padres.

¿Qué os animó a dar ese paso?

El origen de Hazi ta Hezi fue todo por casualidad. Nuestra última hija sufrió de irritaciones en el culito cuando era muy pequeña de modo que empezamos a buscar alternativas a la medicación que nos ofrecía la medicina tradicional. Empezamos con los pañales de tela y como nos funcionó tan bien empezamos a comentar en nuestro entorno y poco a poco vimos que había muchas ganas de conocer este tipo de crianza entre los padres nuevos. Y nos lanzamos con una página web. Después vinieron los cursos avanzados de porteo, la posibilidad de crear nuestros propios productos de forma artesanal, cursos de costura profesional y hace dos años, la tienda física en Ordizia. Y la verdad es que estamos muy contentos con el resultado. Hoy día aparte de productos comerciales, hacemos una gran variedad de productos con tejidos y diseños que nos parecen los idóneos y eso te da otra perspectiva y posibilidades. La pena es que el día sólo tiene 24 horas.

Además están los cuatro hijos/as y que tú, Mikel, compaginas tu empleo con la tienda familiar…

La verdad es que apenas tenemos tiempo para nosotros; tenemos que organizarnos bien para llegar a todo. Eso sí, desde el principio lo hablamos y nuestra prioridad es estar con los niños.

Sabemos que llegarán tiempos más tranquilos, por eso ahora no queremos dejar de disfrutar de cada etapa con ellos. 

¿Qué reclamaríais a las autoridades como padres de familia numerosa?

Deberían de darnos más valor a las familias numerosas, como valor de futuro que somos; al final, cualquier familia que tenga hijos, es invertir en una sociedad mejor. Deberían fijarse más en las sociedades del norte de Europa, donde la inversión en la educación y en los hijos es enorme. Lo valoran mejor.

Detalles como ampliar la ayuda económica directa y destinar más dinero a la gratuidad de los servicios (educación, transporte público, becas…), nos parece más efectivo.

Y de Hirukide, ¿qué es lo que más valoráis de la asociación?

El trabajo institucional que se realiza por las familias y la asesoría, la información que nos brindan.

¿Y qué echáis en falta?

Por nuestra parte ha superado las expectativas que teníamos. No sabría decirte.

 

 Preguntas cortas:

 ¿Cuál es el mejor momento del día?

La hora de cenar, estamos todos más tranquilos y hablando de las cosas del día.

¿Y el peor momento?

El estrés matutino para prepararnos e ir a la escuela y a trabajar.

¿Un deseo para la familia?

Sobre todo que tengamos buena salud y que los niños tengan un buen recuerdo de su infancia. Que sientan que han disfrutado en su niñez.

¿Unas vacaciones perfectas?

Hacer un viaje a El Salvador todos juntos.

 

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