EL CORREO. Reforzar el apoyo a las familias fue una de las principales banderas que enarboló Iñigo Urkullu en las elecciones del año pasado. Ya entonces el lehendakari cifró en un 50% la mejoría que experimentarían las políticas de natalidad y conciliación, pero aquella promesa no acaba de concretarse. A mediados de enero, cuando la consejera Beatriz Artolazabal presentó sus líneas maestras para el área de Políticas Sociales, tampoco quiso ir más allá y no se conocieron los detalles. Fue ayer, durante el Pleno del Parlamento vasco, cuando comenzó a esbozarse los proyectos de futuro.

De momento, la apuesta del Gobierno vasco es incrementar un 50% las ayudas por segundo hijo para el final de la legislatura. Enviará en dos meses a la Cámara la evaluación del III Plan de Apoyo a las Familias y redactará «a la mayor brevedad posible» la IV edición (2017-2021). Los tiempos de la hoja de ruta provienen de la iniciativa presentada ayer por la parlamentaria popular Laura Garrido, pero el incremento de las ayudas resulta, a su entender, «absolutamente insuficiente». Pese a todo, la abstención de su grupo permitió a PNV y PSE aprobar su texto «porque estamos de acuerdo en que es un paso adelante, pero se queda corto».

¿Qué supondrá para las familias? No tendrá ningún efecto para quienes celebren la llegada de su primer hijo, del tercero o de los siguientes. Seguirán cobrando lo mismo que ahora. En el segundo hijo llegan los cambios. Los dos pagos que reciben los padres en la actualidad serán tres para el final de la legislatura, para 2020 como tarde. La cuantía de cada paga varía desde los 900 euros para ‘rentas familiares estandarizadas’ de menos de veinte mil euros, 500 para quienes están entre 20 y 30 mil, y 400 euros a partir de esa cifra. Así, quienes monten una segunda cuna en casa recibirán en total 2.700 euros, 1.500 o 1.200 euros, según sus ingresos. Es una mejoría del 50% respecto a la situación actual, pero también un escenario donde solo las rentas más bajas ingresarán más que en 2015, cuando había un pago único de 1.500 euros.

Hirukide: «Sólo recuperamos lo que perdimos en 2015»

Natalia Diez-Caballero, directora de la asociación de familias numerosas Hirukide, se mostró ayer muy crítica con la medida. «En 2015, cuando comienzan a aplicar la renta familiar estandarizada, sufrimos un recorte encubierto todas las rentas medias. Por el segundo hijo cobrábamos 1.500 euros, y se quedó en 1.000. Ahora lo vamos a recuperar, sin mejorar nada. Las rentas de más de 30.000 euros ni siquiera igualarán la ayuda porque en 2014 cobraban 1.500, ahora 800 y con la subida serán 1.200 euros». En los terceros hijos y siguientes «el bajón que nos metieron fue de 6.500 euros a unos 3.500», critica.

Conciliación

La inversión necesaria para esta medida asciende a 27,5 millones de euros y fue aprobada el pasado martes en el Consejo de Gobierno. Una cifra que queda aún lejos de los 800 millones más señalados como meta por el propio Urkullu en marzo del año pasado. El jeltzale Aitor Urrutia dejó algunas pistas sobre por dónde pueden llegar las medidas del futuro plan. «Para el PNV es importante que puedan participar otros agentes, especialmente los que tienen relación directa con los sindicatos», aseguró en un guiño claro a las políticas de conciliación, que calificó como «un eje central». Y un aspecto donde la socialista Gloria Sánchez recordó que «casi el 90% de esas ayudas las piden las mujeres».

Tanto Nerea Kortajarena (EH Bildu) como Jon Hernández (Podemos) lamentaron la falta de acercamientos en una materia tan relevante. «Hay tres iniciativas sobre estas ayudas y cuatro grupos que parece que estamos de acuerdo en aumentar las cuantías. Es una lástima que no hayamos alcanzado un acuerdo previo en este tema», declaró Hernández. Aitor Urrutia se mostró optimista: «En un futuro no muy lejano va a ser posible que las acordemos».

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